Cómo mejorar las relaciones en el trabajo

Las personas pasamos un 30% de nuestra vida en el puesto de trabajo de media.

Os podéis imaginar el impacto en la salud mental ¿no?

 La fatiga crónica, la falta de eficacia, depresión o insomnio son algunas de las alteraciones derivadas del estrés laboral, llegando a suponer el 30% de las bajas laborales en España.

Es vital que trabajemos en un clima laboral óptimo y muchas veces las relaciones que tenemos en nuestro trabajo tanto con jefes como con compañeros no ayuda.

 ¿Alguna vez te has topado con alguien que te frustra tanto que te gustaría zarandearle, salir de la habitación dando un portazo o pegarle un grito para que se callara?

A mi si me ha pasado ☹

Hay que soportar día tras día, intentar trabajar con el/ella de una forma productiva y no enturbiar la relación, ya que las consecuencias son nefastas para las empresas y probablemente para cualquiera de los dos implicados.

Por esta misma razón, a continuación, vamos a ver 5 consejos para mantener relaciones laborales productivas y sanas, que puedan ayudar a mejorar el clima y a sentirnos satisfechas, motivadas diariamente en nuestra jornada.

  • Comunicación fluida: Una mala comunicación en la empresa puede llegar a transformarse en un problema grave para la compañía, repercutiendo en pérdidas de dinero, incumplimiento de compromisos establecidos por el equipo o malestar entre los miembros de la empresa.

Es conveniente no hablar de las compañeras detrás de ellas y no hacer comentarios negativos porque el trabajo se puede convertir en un serio problema.

Debemos ser siempre directas en lo que se refiere a comunicación hacia los demás. Si bien, cuando tengamos tiempo libre debemos evitar los temas laborales, ya que es importante que aprendamos a desconectar de la rutina y mejoremos el resto de las relaciones que no sean dentro de este ámbito.

El tema de la comunicación da para un post entero, hoy te doy unas pinceladas, pero si quieres profundizar más en este tema echa un vistazo a este post: La comunicación interna y externa de una empresa: más unidas que nunca

  • No culpar a otras personas: Muchas veces, no tenemos la responsabilidad de los errores o de los problemas que se cometen, pero inculpar directamente a terceras personas no es labor o tarea nuestra.

Sin necesidad de acusar a otras personas, podemos salvar nuestra responsabilidad del asunto. No obstante, debemos tener en cuenta que todos somos humanos y todos nos equivocamos así que no debemos hablar mal de nadie. Lo más conveniente es asumir nuestro papel en el asunto y ayudar a las personas que lo necesiten.

  • Compartir el éxito: En varias ocasiones, cuando hago coaching en empresas, he detectado que algunas personas no comparten el éxito de sus compañeros, e incluso tratan de quitar el mérito de la persona diciendo cosas como:  tuvo suerte, no se lo merecía o siempre le está haciendo la pelota al jefe.

Cuanto tenemos a nuestro lado a una persona que acaba de lograr algo como terminar un proyecto a tiempo podemos tomar uno de dos caminos:

  • Felicitar a la persona, sentir alegría y orgullo sobre todo cuando es de nuestro equipo de trabajo, reconocer el buen desempeño y contagiarse de esa energía.
  • Pero también podemos tomar una opción contraria donde creamos distanciamiento, indiferencia y pensar cosas negativas como que solo quiere quedar bien con el jefe…

Si se valora de forma sincera y positiva el trabajo de las demás personas, el clima y las relaciones laborales se verán fortalecidos. Además, esto demostrará el gran compañerismo e interés que tiene el resto del equipo por alcanzar el éxito común, evitando las rivalidades o malos entendidos.

  • Actitud positiva:  Algunas actitudes negativas nacen cuando vemos que el trabajo que realizamos no tiene sentido o no vale la pena. Alimentar este tipo de actitudes solo va a conducir a una situación de presión y estrés muy perjudicial para nosotros mismos.

Además, mantener una actitud positiva genera importantes beneficios para la salud, ayuda a reducir el estrés, aumenta la productividad y el rendimiento y ayuda a fortalecer los equipos de trabajo.

Estos son algunos consejos que te doy para que mantengas una actitud positiva en el trabajo, aunque te cueste:

  • Se proactiva
  • Márcate nuevos objetivos y metas
  • Evita conflictos
  • Ten buen rollito con tus compañeros
  • Desarrolla tu adaptación al cambio
  • Cuida el cómo te comunicas con los demás
  • Deja tus problemas personales en casa (aunque cueste, lo sé)
  • Genera conversaciones interesantes con tus compañeros

Si necesitas ayuda, pídela y si algún compañero necesita tú ayuda, dásela : Ya no somos crías. Somos adultas: inteligentes, experimentadas y sabias. Hemos conseguido cosas a lo largo de nuestra vida: nos hemos ganado nuestro lugar en el mundo.

Es por eso que, cuando pedimos ayuda, solemos acompañar estas palabras con excusas de por qué no podemos o no sabemos hacerlo. Nos da vergüenza pedir ayuda porque pensamos que nos van a tomar por unas inútiles. Y no es así. No eres menos que otra persona por no saber (o no poder) hacer algo.

Ni que decir tiene que nosotras también debemos mostrarnos disponibles con el objetivo de ayudar a los demás cuando sea posible. El trabajo en equipo funciona mejor que el individual si se quieren alcanzar las metas, mejorar en el día a día y crear un clima de confianza y respeto.

Gracias por leerme y seguirme todas las semanas.

Te deseo que pases un gran fin de semana

Un fuerte abrazo,

Marta

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