El proceso correcto para renunciar a un trabajo

Estarás conmigo en que hay una gran cantidad de consejos sobre cómo encontrar el trabajo ideal, pero pocos sobre cómo dejar adecuadamente un puesto de trabajo cuando ya tenemos la decisión tomada.

Si no estás satisfecha con tu trabajo actual, has encontrado algo mejor, o simplemente estás lista para un cambio, renunciar puede ser una tarea estresante. 

Sin embargo, renunciar de forma profesional es una habilidad valiosa que puede ayudarte a mantener una excelente reputación dentro de tu sector.

¿Parece misión imposible? Nada de eso, solo hay que ir paso a paso. Por eso, quiero ayudarte a emprender esta ruta, si decidiste que es lo mejor para ti. 

Aunque no lo creas, al renunciar a un trabajo debes mostrar tu mejor faceta como colaboradora. Es importante dejar una buena impresión y que se hable bien de tus logros, así puedes dejar una puerta abierta, en caso de necesitarlo. 

Por eso a continuación te cuento los siguientes pasos para cerrar tu ciclo laboral sin dejar nada pendiente. ¡Haz tu lista!

Habla con tu jefe en privado

El primero que debe saber tu salida es tu jefe inmediato. Lo mejor es que programes con él una reunión para hablar en persona y con calma. Cuando llegue ese momento, te recomiendo expresar con franqueza y claridad las razones por las que te vas.

Si tu jefe resulta sorprendido por la noticia, podrías decir algo así como: «Estoy muy agradecida por todo lo que ha hecho por mí y espero que entienda que estoy haciendo esto para avanzar en mi carrera. Será una oportunidad para mejorar mis habilidades o aprovechar mis habilidades o aprender más sobre…»

Te recomiendo que seas clara y des apoyo para ayudar en el proceso de transición.

Controla emociones y fíjate tiempos

Incluso si odias tu trabajo, ¡respira y cuenta hasta diez! Lo peor que puedes hacer es dar rienda suelta a tus emociones y despotricar contra tu empresa, tu jefe o tus compañeros. ¡Eso podría convertir tu proceso de renuncia en un infierno!

Tampoco te recomiendo que empieces a despedirte de diestro y siniestro con anticipación. Recuerda que en una oficina hasta las paredes oyen. No te conviene que el rumor de tu salida llegue a tus jefes antes de que tú se los digas.

Dar algún tiempo de preaviso

Avisar de tu salida de la empresa con al menos dos semanas de anticipación se ha convertido en una norma generalmente aceptada.

Si bien no es necesariamente un requisito dar tanta anticipación, irse repentinamente podría tener consecuencias negativas, incluso dejar una mala impresión y hacer que los compañeros de trabajo se pregunten qué sucedió.

Sé la mejor colaboradora que puedas hasta que te vayas

Tu reputación laboral es tu mayor activo y no lo puedes poner en juego. Pregúntate cómo quieres que te recuerden y qué te gustaría que dijesen de ti. Así que ni se ocurra convertirte en una vaga 🙂

Intenta terminar cualquier proyecto pendiente y cumple con tu horario normal. No dejes el trabajo sobre los hombros de tus compañeros. Realiza todas las tareas que te asigne tu jefe, en tiempo y forma. Así, no podrán argumentar nada en tu contra.

Ayuda con la transición

Cuando a tu jefe le des la noticia de tu renuncia, ten un plan para ayudarle con la transición después de tu marcha.

Por ejemplo, tener preparada una actualización del estado de todos tus proyectos y asignaciones, y ofrecer sugerencias sobre qué colegas podrían hacerse cargo de ellos.

Sé proactiva y ten un plan de transición. Ayudará a suavizar las cosas y facilitará las cosas para todos. Pero asegúrate de que lo que prometes que puedes hacer sea realista

Redacta una carta de renuncia 

¿Cómo solicitar tu renuncia en una carta? ¿Por dónde empezar? ¡No te vuelvas loca! Lo más importante de este documento es que debe ser breve, claro y conciso.

¿Y el tono? Te recomiendo expresarte con una voz amable y formal, pero sin titubeos. 

La estructura de la carta de renuncia es muy sencilla. Consta de un saludo, desarrollo breve de tu marcha y un cierre. Los elementos serían estos:

  • Saludo e introducción. Recuerda mencionar el nombre completo y cargo exacto de tu jefe. Inicia con un saludo cordial, preséntate y deja en claro de inmediato cuál es motivo de que le escribas.
  • Cuerpo. Sin rodeos, plantea las razones por las que renunciarás y cuándo será tu último día. Si es por alguna situación de la que te quejaste o reclamaste, exprésalo tal cual, pero sin “hurgar mucho en la herida”. No olvides mencionar también los puntos positivos de tu estancia en la empresa.
  • Cierre. Agradece por lo que la compañía sumó a tu desarrollo como profesionista, despídete brevemente y firma.

No te dejes influenciar por comentarios sobre protectores de tus amigos o compañeros como “tienes un trabajo estable” o “no es bueno para tu salud, que afrontes tantos cambios, ya no tienes 20 años”. 

Tampoco dejes que te afecten comentarios como “no será lo mismo sin ti” o “pensaba ascenderte el próximo año”. Sé positiva y no desestimes tus capacidades. Si tienes metas y ambiciones no permitas que se esfumen por la negatividad de otros.

Y recuerda,

Crea tu buena suerte con confianza, coraje y constancia. Y haz que suceda.

Un abrazo y gracias por acompañarme semana a semana.

Marta Zúñiga

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