Potenciar las fortalezas de tu equipo, sí es rentable

Hoy empiezo el post con esta frase: 

“No estás aquí sólo para ganarte la vida. Estás aquí para permitir que el mundo viva mejor, con una visión más amplia, con un espíritu más elevado de esperanza y logro. Estás aquí para enriquecer al mundo, y te empobrecerás si olvidas esta tarea.” 

Woodrow Wilson

¿Deben las empresas reforzar las fortalezas o mejorar las debilidades de sus colaboradores?

En un momento en el que los niveles de satisfacción de los trabajadores son bajos y la alta rotación se convierte en un problema para muchas empresas, conseguir una plantilla motivada y comprometida es una de las claves para tener éxito en el mercado.

Obtener el máximo impacto de todos los miembros de tu equipo y aumentar su potencial con el tiempo es quizás lo más importante que puedes hacer como mánager, gerente o alto directivo que eres, pero también puede ser uno de los más difíciles.

Pueden ser muchas las razones por las que tu equipo puede no estar desarrollando su potencial.

¿Quizás tienes algunos colaboradores nuevos que aún no han mejorado sus habilidades?

¿Quizás estás sobrecargando a algunos colaboradores de trabajo?  

O ¿puede que tengas a miembros de tu equipo trabajando en puestos incorrectos?

La clave de todo éxito y de toda empresa radica en el talento de sus colaboradores. No paro de decirlo y escucharlo en los últimos tiempos, pero es la realidad. 

Los directivos, jefes, líderes y responsables de RRHH no pueden quedarse parados esperando a que sea el talento el que llame a su puerta, sino que deben potenciarlo y desarrollarlo dentro de sus propios colaboradores.

Saber exprimir y potenciar el talento de cada miembro de tu equipo de trabajo es una gran cualidad de liderazgo, pero para eso tienes que conocerlos y saber cuales son sus talentos escondidos.

Aquí van 7 consejos para exprimir dicho talento:

Potenciar las fortalezas y minimizar las debilidades. Suena a tópico, pero es clave. Primero conocer los puntos fuertes y débiles de tu equipo de trabajo y buscar reducir los defectos mediante formación y confianza y potenciar las fortalezas de cada uno de tus colaboradores desde tu posición de liderazgo. La productividad, la eficiencia y la felicidad de tu equipo se verán incrementados.

Realizar un feedback constante y bidireccional. En relación con el primer punto, las valoraciones siempre son vitales en cualquier equipo de trabajo. Reconocer los aciertos e intentar corregir los errores es la clave para aumentar la productividad. Y el feedback debe ser constante, realizando reuniones de equipo y personales con frecuencia, y bidireccional, en la que tanto el líder como el colaborador puedan dar su punto de vista sobre el trabajo realizado.

Priorizar el desarrollo del talento. Actualizar sus conocimientos y facilitar la formación a tus colaboradores es una de las claves para poder exprimir todo el talento de tu equipo de trabajo. Esto les mantendrá motivados durante el día a día.

Fomentar la innovación. Dar libertad de acción, delegar funciones y dejar espacio a la creatividad y la innovación de cada uno de los miembros de tu equipo potenciará no solo su productividad sino también su felicidad, bienestar y motivación.

Animar, motivar y fomentar un ambiente distendido. Tan importante como ser serio en ciertos momentos es fomentar un ambiente distendido. El ambiente y la motivación son clave en cualquier equipo de trabajo.

Tener en cuenta el apartado personal. Estamos acostumbrados a que los líderes no tengan en cuenta las situaciones personales de cada colaborador.  Parece que no tiene que afectar a lo profesional, pero, lógicamente, afecta. Es una dinámica que está empezando a cambiar a través de la flexibilidad laboral pero que debe ir más allá: conocer a tu equipo, su vida privada, sus problemas personales… y adaptar la carga de trabajo a ello puede resultar muy beneficioso para la productividad de tu equipo de trabajo.

Una cultura que valore el talento. Lo más importante debe ser el talento. Ni el género, ni la edad, ni la raza… la igualdad de oportunidades y la importancia de las habilidades y talentos de cada trabajador debe ser la base de las decisiones del líder.

De nada sirve tener una mujer con un talento increíble para determinada actividad si estamos pensando en un posible embarazo; o de nada sirve tener a un millennial con una habilidad innata para una labor si le pagamos menos simplemente por la edad. El talento es vital en el mundo laboral.

Si tienes dudas o quieres comentarme algo estaré encantada de leerte en comentarios.

Y recuerda,

Crea tu buena suerte con confianza, coraje y constancia. Y haz que suceda.

Un abrazo y gracias por acompañarme semana a semana.

Marta Zúñiga

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