Desmotivación laboral: Causas y soluciones

Detengo la alarma antes de que suene.

Echo de reojo un vistazo al móvil: 15 mensajes de WhatsApp sin contestar. Más de la mitad seguro que son clientes, parece que me huelen.

Hoy es el primer día de vuelta al trabajo después de las vacaciones. Creo que sufro eso que llaman depresión postvacacional. Pero no, porque no es algo pasajero, detesto mi trabajo. No les aguanto y no quiero oírlos, daría cualquier cosa por quedarme aquí en mi cama.

Venga… tienes que levantarte, vas a llegar tarde. No lo pienses más.

Pensaba que con irme de vacaciones se arreglaría todo. Perderles de vista, limpiarme el aura y volver con ganas, pero estoy casi peor que cuando me fui. He estado viviendo, y ahora, me toca volver a interrumpir mi vida durante 5 días para que los dos restantes pueda huir y olvidarme de todo.

Así un mes y otro, hasta que lleguen navidades, o bueno, algún puente. ¿Cuándo es el primero?

No lo pienses, no lo pienses, no lo pienses.

Me visto deprisa. Bajo las escaleras y a mitad de camino me doy cuenta de que me he dejado la comida. La falta de costumbre. Desmotivación, otra vez.

Llego al vagón y miro a mi alrededor, supongo que todas hemos cogido fuerzas durante el verano. Por un momento me siento unida a estas personas, estamos luchando.

Estamos luchando por seguir, por cumplir con nuestras responsabilidades, ¿pero por cuánto tiempo?

En algo nos estamos equivocando si esto es lo que entendemos por vida.

No es sólo el dinero, es todo. Esto es lo que sé hacer, ¿cómo me voy a ir?, ¿qué voy a decir a los demás? Se supone que tengo el trabajo soñado. No debería rendirme, debería seguir…

Necesitas un cambio…

¿Cómo me voy a ir ahora…?, ¿y a dónde?

¿Cuánto tiempo puedo continuar así?

Este trabajo me chupa la sangre y calculo que para mediados de noviembre ya no podré más. Otro año igual.

¿por qué no lo dejas?

Ahora te pregunto: ¿Te suena esta historia?

Tener que volver al despertador, a las obligaciones, al estrés de la semana cuesta. Pero a veces cuesta demasiado.

Mantener la motivación en el trabajo es una de las cosas más difíciles de lograr en nuestra rutina, y sin embargo, es una de las más importantes.

A todas nos gusta sentirnos apreciadas y valoradas y que nuestros esfuerzos sean suficientemente reconocidos ¿verdad?

Por eso hoy quiero hablarte de las 3 principales causas de la desmotivación laboral de los trabajadores y las posibles soluciones

Logros que pasan desapercibidos

Casi 1 de cada 5 trabajadores sienten que sus buenos resultados no son valorados.

Uno de los motivos de insatisfacción más frecuente es el de la sensación de invisibilidad que siente el trabajador por parte de su empresa.

Sin duda, es muy agradable y positivo que recibas motivación externa por parte de tu jefe a través de valoraciones constructivas, palabras de refuerzo o felicitaciones por tus logros ¿verdad?

Sin embargo, es mejor que trabajes centrada en tu propia valoración interna. Tu valoración debe partir de lo más importante: tu satisfacción por haber dado lo mejor de ti misma en este puesto de empleo.

Por tanto, actúa como protagonista del entorno laboral del que formas parte y no te posiciones en un rol reactivo, es decir, a la expectativa de recibir un mensaje de reconocimiento por parte de tus superiores para sentirte bien contigo misma.

Mal clima laboral

Un mal ambiente de trabajo propicia que te sientas mal en el espacio de trabajo, y en muchas ocasiones fuera de él, y no sólo baja tu rendimiento, sino que te afecta en muchos factores de tu vida personal. ¿Es verdad o no?

Aquí van unos consejos para combatir el mal ambiente de trabajo:

  • Personaliza tu espacio de trabajo, si puedes incluso fotos de tus seres queridos y elementos que te motiven y relajen.
  • Mantente ocupada. Esto te ayudará a olvidar los problemas mientras haces algo y sobre todo, te sientes útil.
  • Haz bien el trabajo. Será satisfactorio y te ayudará a sentirte mejor.
  • Busca las causas del mal ambiente y trata de combatirlas. Si tienes que ceder en algo pequeño hazlo, te compensará seguro.
  • No te quejes en todo momento, el negativismo atrae a más negativismo. Piensa más en positivo, en por qué te gusta tu trabajo y las ventajas que tiene.
  • Si hay conflictos enfréntate a ellos, pero no atacando sino intentando solucionar el problema.

Falta de desafíos laborales

Hay momentos en la vida laboral en el que la falta de retos profesionales puede hacer mella en la motivación y expectativas de nuestro futuro.

 Sobre todo, cuando los objetivos que se plantean en el nuevo puesto ya se han cumplido.

Es lo que se conoce como estancamiento laboral, una espiral de conformismo, quejas y mediocridad que puede tener un alto riesgo para nosotras.

Si tu situación no te llena, si sientes que estás desperdiciando los días, ¡cambia algo!

Párate a pensar qué necesitas para cambiar esa situación y prueba distintas cosas. No esperes milagros, si sigues haciendo lo mismo las cosas no van a cambiar.

Crea tu buena suerte con confianza, coraje y constancia. Y haz que suceda.

Si necesitas ayuda, contacta conmigo en hola@talentjuice.net y tenemos una sesión gratuita de 30 minutos donde te ayudaré a que tengas claridad sobre tu siguiente paso profesional.

Un fuerte abrazo,

Marta

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