¿Qué tienes y no quieres?

Martina está en la cama, rodeada de Kleenex, sin ganas de trabajar o de salir a la calle.

Estornuda cada 40 segundos, aproximadamente y lo mejor de todo es que no sabe si tiene alergia o es catarrazo.

Está lloviendo, a mares. Vaya mierda de día, piensa.

Su coach le ha mandado deberes, tiene que reflexionar sobre algunos temas relacionados con su trabajo. A ella le encantaba su trabajo, le divertía, pero lleva un año duro, muy exigente. La empresa ha realizado muchos cambios y no todos óptimos. Está cansada de quedarse hasta tarde, de trabajar los fines de semana, de no tener tiempo libre. Está replanteándose que hacer. No puede seguir así.

Primera pregunta, ¿Qué te aporta tu trabajo actual, como persona, que le aporta a tu mente, a tu carácter y a tus relaciones? Joder que difícil. No sé. ¡Estoy tan quemada que lo primero que me viene es todo malo!

Segunda pregunta, ¿Cuales fueron los momentos claves en tu educación que dieron forma a tu carrera profesional? Buff está la tengo que pensar también un poco. Tengo el cerebro en salsa verde ahora, imposible pensar con claridad, lo dejo para luego.

Tercera pregunta ¿Cuál es tu actitud con el dinero y qué te gustaría cambiar? ¡Esta si la sé!  quiero gastar menos, menos impulsivamente. No lo controlo, no me preocupa.  Y claro, esto no es bueno. Me voy de compras o a comer bien o a darme un masaje para compensar el nivel de estrés y cansancio que tengo.

Según me decía en la sesión de la semana pasada, buscamos la plenitud en el tener, no en el ser. Tenemos un deseo universal de reputación, nos juzgamos a nosotros mismos a través de los ojos de los demás.

¿Quién juzga tu status? Tu familia, amigos, colegas. ¿Deseas otorgarles esa autoridad?, me preguntaba.

No deberías preocuparte por lo que los demás piensen de ti, es darles demasiado poder.

Todos deseamos el reconocimiento de otros. ¿Cómo podemos buscarlo si no es a través del status? le respondía yo. Del cargo y del trabajo que realizamos.

Perfecto, pero qué pasa si tu trabajo te aporta status y reconocimiento, pero no te proporciona satisfacción. Más bien estrés y desencanto. ¿Qué haces? ¿Aguantas?

Hombre no, ese no es el plan, pero claro, ¿Cómo consigo un trabajo que me aporte otra vez y me haga sentir ilusionada de nuevo y no frustrada y agotada como estoy ahora?

Tu vocación parte de las necesidades del mundo y tu talento. Hay tres claves para tener un trabajo satisfactorio: El flujo, el sentido y la libertad.

 

  1. El flujo nos proporciona el goce diario y que el tiempo se nos pase volando. Eso que tú, parece que has perdido.

Pero solo es flujo no es suficiente.

 

  1. Sentido – Como decía Nietzsche, “El que tiene un por qué para vivir, puede soportar un cómo. Tener un propósito claro a nivel profesional y personal, es lo que le da sentido a tu vida.

 

  1. Libertad, hacer lo que quieres. Vivir una vida plena. Al decidir tu siguiente cambio de trabajo, tienes que encontrar la manera de equilibrar seguridad y libertad.

 

Ahora piensa, si pudieras encontrar un trabajo a tu medida, ¿Cuál sería?

 

Me quedo pensando…creo que a esta pregunta le voy a dedicar un rato más.

 

¿Te ha gustado la historia de hoy? Ahora dale una vuelta a las siguientes preguntas:

 

  • ¿Qué quieres y tienes?
  • ¿Qué quieres y no tienes?
  • ¿Qué tienes y no quieres?
  • ¿Qué no tienes y no quieres?

 

Y recuerda,

Crea tu buena suerte con confianza, coraje y constancia. Y haz que suceda.

Si necesitas ayuda, contacta en hola@talentjuice.net

Un abrazo,

Marta

 

 

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